Ser original y conseguir llamar la atención del consumidor es sinónimo de arriesgar y diferenciarse del resto. Incluso si el camino pasa por ser auténticamente provocador. Hoy os hablo de una estrategia muy interesante, el caso Skittles: cómo potenciar el asco en productos de alimentación.

La marca de snacks Skittles comercializa caramelos masticables con multitud de sabores frutales que a buen seguro muchos de vosotros ya habéis identificado. Una marca que propone una comunicación agresiva y provocadora, a menudo con una creatividad cargada de puntos maravillosos que no deja a nadie indiferente.

Quiero que cojamos el último caso de esta marca para fijar un concepto del cuál hablamos hace un tiempo en este blog: La estrategia basada en el asco. También casualmente en producto de alimentación. Una estrategia tremendamente arriesgada pero que genera un estado completamente diferente en el usuario, consumidor.

Primero de todo, veamos este spot publicitario de Skittles:

Como ellos llaman, la fiebre Skittles hace referencia al contagio que puedes padecer si tomas un caramelo con sabor a frutas. La enfermedad será que no puedas parar de comerlos.

Hasta ahí, todo claro, sin lugar a dudas el mensaje se transmite de una manera más o menos creativa, pero, ¿la forma es la correcta? Está claro que a todo el mundo no le gustará, de hecho nunca nadie lo conseguirá, pero esta comunicación viene marcada por una estrategia basada en el asco que es relativamente poco común debido no todo el mundo se atreve a llevarla a la realidad.

La generación del asco se basa en un estímulo que la propia marca debe lanzar, en este caso al arrancar un caramelo que simula un grano o erupción en la piel de un enfermo y llevárselo a la boca. A primera vista nos genera una sensación desagradable chocando de frente con lo que podemos esperar de un snack que consumimos por puro placer.

Esa disonancia nos provoca que nos generemos preguntas y recordemos la marca con más fuerza que otras. Quizás, el sentimiento de asco vaya mutando a algo divertido con el paso del tiempo y la marca consiga su objetivo: entrar en nuestra cabeza.

Facebook Comments

Post a comment