Hoy tengo una sorpresa especial: Francisco Coll, guest blogger de lujo que ha dado un paso al frente tras una invitación especial que nos provocó la maravillosa creatividad en un aula de la ciudad de Murcia. Os dejo con él:

Antes de comenzar, me gustaría dar las gracias a Paco Lorente por invitarme amistosamente a colaborar en su blog y por su aportación como experto nacional en el programa de emprendimiento Santander Yuzz en la sede de la Universidad de Murcia.

El tema a tratar en este artículo es la innovación en las empresas, dado que es un tema bastante polémico en el sector empresarial, a la vez de ser algo que una empresa tiene que tener en cuenta si quiere perdurar en el tiempo y diferenciarse de su competencia.

Si hablamos de innovación en la empresa, lo primero que se nos viene a la cabeza son los grandes inventores de nuestra historia. Los grandes inventores que crearon un producto revolucionario que cambió el mundo. Algo que pocos podrían lograr, e inalcanzable para la mayoría.

Automáticamente, cuando se habla de innovación, nuestra mente lo relaciona con invención y es algo totalmente diferente. No es lo mismo inventar que innovar; que una empresa no invente un producto o un servicio, no quiere decir que no esté innovando o no pueda hacerlo.

El término innovar es muy amplio. Si hablamos del caso Starbucks, hablamos de una empresa que innovó en el sector hostelero, concretamente el sector del café, transformando por completo la manera de tomar un café y la “User experience” que se tenía por costumbre.

Cuando Starbucks pensó que eso era posible parecía una utopía, pero aun así lo logró y no tuvo que inventar una nueva especie de grano de café, ni descubrir un país africano o americano en el cual existiese un café jamás descubierto, simplemente cambió por completo los tópicos de lo que el cliente percibía cuando le apetecía un café y los cambió convirtiendo lo que a priori era un producto y un servicio, en una experiencia totalmente envolvente.

Esto causó mucho impacto en los usuarios de la cadena de cafeterías estadounidense, ya que esta experiencia era única aunque el producto estuviese en millones de cafeterías y bares. Como podemos observar en este caso, es totalmente posible innovar en un sector conocido pese a la saturación de la oferta existente.

Simplemente tenemos que abrir la mente, cambiar los tópicos y cambiar el pensamiento de que solamente estamos innovando cuando inventamos un producto desconocido por los consumidores y la competencia. Una cafetería seguía siendo una cafetería, pero Starbucks era Starbucks pese a ofertar lo mismo, para el consumidor no lo era y no lo percibía así.

Al igual que el caso Starbucks, hay claras evidencias de empresas que sin inventar ningún producto y entrando en mercados donde la competencia era altísima, un océano rojo como dirían los estrategas de negocios, han conseguido alcanzar el valor diferencial mediante la innovación en sus servicios, productos o en la experiencia del usuario.

El problema recae cuando hablamos de las PyMEs y no de las grandes empresas como el caso anteriormente mencionado. Aunque cabe añadir, que toda empresa para ser grande, antes fue pequeña.

Las PyMEs, pequeñas y medianas empresas, representan el 99’88% del tejido empresarial español, facturan el 65% del PIB nacional y generan el 66% de empleo creado en el país, con lo cual, aunque estemos hablando de pequeñas empresas, su peso en la economía nacional es bastante considerable. Las PyMEs, a diferencia de las grandes empresas, disponen de unos recursos económicos para I+D+I más limitados y el acceso a financiación es cada vez más difícil debido a que el activo y las garantías que le prestan a las entidades de crédito, no son lo suficientemente atractivas para las entidades. Esto genera una incertidumbre en los directores, llegando a hacerles creer que la innovación es algo totalmente imposible para ellos aunque estén totalmente equivocados.

Sensacional y acertada reflexión de Francisco Coll. La innovación puede llegar a las empresas y los negocios en diferentes formas, las más básicas son las marketinianas 4P’s del marketing: 

  1. Innovación en producto
  2. Innovación en distribución
  3. Innovación en precio
  4. Innovación promoción

Las PyMEs tienen el reto de adaptarse al entorno y ser lo suficientemente ágiles para ofrecer al mercado las novedades que el consumidor actual demanda. Los métodos estratégicos y las técnicas creativas de los equipos internos fomentarán los futuros resultados que todos necesitamos de estas pequeñas y medianas empresas.

Recordad este ejemplo del cuál hablamos hace un tiempo en este blog. Sock Fancy, la plataforma que nos facilita la vida y nos sugiere una suscripción mensual de calcetines para ir a la última moda y eliminarnos la siempre inoportuna tarea de comprar calcetines. Ellos no han inventado ningún tipo de producto, si no que han innovado en la distribución creando una nueva categoría despertando el interés del consumidor.

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