Si eres profesional del marketing y la empresa estarás más que atento y enterado sobre esto de la emoción y la experiencia del cliente, y además sabrás que es lo último en estrategias de marketing.

Pues bien, para que no perdamos el norte en este asunto que tan vivo está en los medios, hoy pretendo fortalecer este concepto de marketing emocional con ejemplos prácticos que nos ayuden a poner en práctica la teoría. ¿Preparados?

No es algo nuevo en este blog, pero sí pienso que debemos retomar y poner en práctica, llevar a la realidad, esos conceptos emocionales de los cuáles se hablamos a diario para que sirvan como guía, como ejemplo, para que las empresas comiencen a utilizarlos.

Quizás, seguramente, ya utilices técnicas y herramientas de marketing emocional en tus estrategias de marketing y desarrollo de productos sin darte cuenta, es válido, por supuesto, pero aquí te dejo algunas emociones que te pueden inspirar y algún ejemplo que te ayude a visualizarlo en la vida real:

PROVOCACIÓN

Todo un reto y una técnica nada fácil de llevar a cabo. Es arriesgada como ninguna pero puede llegar a generar en el usuario tanta ira como excitación. Mira cómo la marca Moschino la aplicó en su fragancia Fresh Couture.

ASCO

Provocar una sensación de asco nos traslada a un escenario de rechazo del producto, más si se trata de comida, pero si lo pensamos mejor y afinamos en la cantidad de esta emoción que aplicamos a la fórmula…  puede resultar estimulante! Recordad el caso de la Monster Burger.

INMEDIATEZ

¿Cómo puedo conseguir que producto sea el consumido, sea el elegido? Me gustaría poder escribir: “fácil”, pero no lo es. Es tremendamente complicado. Pero si llegamos a poner en práctica estímulos como la generación de inmediatez, de sensación de urgencia, podremos conseguir cierta ventaja respecto a nuestros competidores. Así lo hizo el libro que no puede esperar.

ESTRÉS

Generar estrés en el consumidor puede ser una buena idea o una mala idea. Depende de cuál sea nuestro producto, nuestro cliente o nuestro objetivo. A buen seguro, si trabajamos este concepto despertaremos la atención del usuario, en este caso que os traigo, minimizamos el estrés gracias a una nueva aplicación en el diseño de extintor: Elide Fire Ball.

MIEDO

Un clásico, desde los principios del marketing aplicado a productos y servicios está presente, pero ahora podemos llegar a comprenderlo y utilizarlo mejor gracias a las técnicas de marketing emocional. Potenciar o minimizar el miedo nos aportará un tipo de resultado diferente, como el caso de la pulsera Pavlok y su descarga eléctrica si no cumples con tus objetivos deportivos diarios.

Como podéis ver, el abanico de posibilidad es muy amplio, tanto como emociones que despertar en las personas. Lo fácil en todo esto es conocerlas, lo difícil es poder llegar a aplicarlas con éxito.

Mi humilde experiencia me dice que observes mucho, analices y puedas llegar a sacar tus propias conclusiones con ejemplos prácticas, no con la teoría.

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