Así son las distintas generaciones de consumo hasta la Generación Alfa

A nadie extraña que la vida avanza, el mundo no deja de girar y las distintas generaciones traen consigo personas con actitudes, personalidades y metas distintas entre sí. Todo esto aplica de forma incisiva en los hábitos de consumo y en cómo las marcas se relacionan con los consumidores y viceversa. Como especialistas en marketing y en estrategia debemos conocer qué quiere, desea y necesita cada generación para alinearnos a ellas, por esa razón, en esta entrada hacemos un viaje a través de todo el rango de generaciones de consumo que encontramos a día de hoy. ¿Empezamos?

Desde la más lejana, la Generación Silenciosa hasta la más reciente, la Generación Alfa han pasado alrededor de 80 años. No debemos pensar mucho para conocer cómo ha ido evolucionando la forma de ser, el mundo y la sociedad en general. Todo esto aplica a la aspiración, los valores e incluso a la actitud hacia la vida de cada una de las generaciones. La revolución tecnológica, con internet primero y las redes sociales segundo, han originado una brecha significativa para el consumo que vamos a entender mejor analizando una por una cada generación de consumo.

generaciones-demograficas

Este análisis vital aplica para conocer y poder prever el comportamiento de cada consumidor ante los retos que plantean los mercados y la actualidad. Por ejemplo, ahora se habla y sabemos que los jóvenes pertenecientes a la Generación Z consumen menos alcohol que las generaciones anteriores. Esto, ha dado origen al nacimiento de nuevas bebidas alcohólicas light que proponen otra experiencia distinta de consumo. Es decir, los comportamientos de las generaciones implican incluso cambios en las gamas y líneas de productos de las marcas.

Cronología de las distintas generaciones de consumo

Generación silenciosa (1928-1945)

Esta generación, actualmente con una edad entorno a los 76 y 93 años es la denominada Generación Silenciosa (Silent Generation) o también como “Builders Seniors”. Se caracterizan por el deseo de tener bienes, vivienda en propiedad y la conducta de la supervivencia. Los valores que los describen son variados, entre ellos, el respeto, la autoridad y la disciplina.

Es un consumidor que prefiere hablar en persona, la tecnología está alejada en la mayor parte de ellos (aunque cada vez la brecha disminuye) y su actitud hacia la vida pasa por el trabajo y la distinción entre la vida personal y laboral. Se llega a ellos a través de marcas tradicionales con reputación y mediante un lenguaje formal.

Baby Boomers (1946-1964)

En la actualidad, los miembros de esta generación tienen entre 57 y 75 años, denominados Baby Boomers o también como “Boomers Hippies”. Su máximo exponente ha sido luchar por un trabajo que les aportara seguridad y por la libertad personal. Esto ha marcado mucho su carácter y sus valores se alinean con el optimismo y la participación. Los estudios y las carreras profesionales marcan la actitud hacia la vida. Conservar el trabajo es vital para ellos.

Los Baby Boomers son una generación muy importante por su impacto en el consumo. De hecho, fueron los primeros en adoptar las tecnologías de la información, aunque ahora únicamente los identifiquemos con la red social Facebook. La estimación de compra en internet por parte de los Baby Boomers se sitúa entorno al 37% y para poder llegar a impactarlos prevalecen mensajes directos, sin enredos y de marcas que tengan credibilidad y manejen información real.

Generación X (1965-1980)

La denominada Generación X o también llamada como “Gen X” o “Gen MTV”, ahora se encuentra entre los 41 y 56 años. Temen no lograr disfrutar de la vida y valoran mucho la informalidad y ser divertido. En cuanto al trabajo, se valora la profesión y la existencia de líderes profesionales.

Son una generación que usa Facebook y también Linkedin. Tienen una estimación entorno al 51% de compra digital y se les puede atraer la atención a través de programas de fidelización, cupones descuento, demostraciones de calidad, etc. Son más pragmáticos que otros.

Millennials (1981-1995)

La generación que ha acaparado toda la actualidad en las últimas décadas. Un público nativo digital que ahora tiene entre 26 y 40 años también denominado como “Generación Y” o “Echo Boomers”. El emprendimiento y la flexibilidad priman en su carácter, pero sobre todo, la sensación de libertad marca su personalidad. El público Millennial es realista, social, divertido y confiado. Hay un aspecto crucial que marca también su consumo: trabajan con empresas, pero no para la empresa.

Las plataformas digitales son una constante en su día a día, sobe todo Facebook, Instagram, Twitter, YouTube y Linkedin. Tienen miedo a no lograr sus objetivos y que el tiempo pase sin hacer aquello que desean. La vida personal es más importante que la laboral y se alinean con marcas que tienen ciertos valores. Priman la experiencia del producto o servicio ante cualquier cosa.

Generación Z (1996-2009)

La Generación Z o también llamada “Centennials” ahora se encuentran en una edad entre 12 y 25 años. Son los últimos en llegar a las etapas determinantes de consumo y, por tanto, la generación sobre la cuál las marcas están intentando aprender. Conocer, viajar… pero también la estabilidad y la seguridad son aspiraciones que se encuentran en entre esta generación. Este perfil es social, abierto y divertido.

Son totalmente adictos a la tecnología, que manejan de forma distinta a sus antecesores. Instagram, Tik Tok, Reddit, Twitch o Snapchat con las plataformas que mayor tiempo dedican. En su filosofía viaja el gusto por el emprendimiento, pero a través de nuevas profesiones.

Al igual que los Millennials son multitask, creativos e innovadores, por esa razón los mensajes deben ir bajo enfoques multicultural y mediante contenido audiovisual.

Generación Alfa (2010-actualidad)

También conocida como “Gen Alpha”, ahora se encuentran entre los 12 y 25 años. No tiene aspiraciones cien por cien definidas, pero su inmersión en la tecnología y en la Inteligencia Artificial es total. Quizás sen los líderes de consumo dentro de los nuevos escenarios digitales como el metaverso.

Temen no vivir la vida sin internet ni redes sociales, siendo Tik Tok la líder en uso de estas últimas. Son muy diversos en el uso de tecnología, pero seguro que lo que está por llegar marcará su futuro como consumidores. Todavía por seguir estudiando.

generación Z y Millennials uso de internet

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9 respuestas

    1. Totalmente Alma, gracias por tu comentario! No son leyes exactas, pero sí nos pueden dar una idea para afinar lo mayor posible en nuestras decisiones. Abrazo grande

  1. Desde la generación silenciosa hasta la generación alfa, se han tenido cambios existenciales , desde los ávitos de c convivencia hasta las formas de consumo , de entrada los medios de comunicación en la generaciones silenciosa era mas limitada, y en la actualidad hay tantos medios y formas para llegar al consumidor que le da la pauta a tener un amplio catalogo de productos, aun así en la actualidad se a reducido enormemente el consumo de alcohol

  2. Fue de mi agrado tu contenido, es relevante y de interés. Con esto puedo darme una idea más amplia de como puedo tener comunicación con mi generación objetivo

  3. Hola

    No creo que se puedan establecer conclusiones de carácter por generaciones. En una generación hay millones de personas y además con distintos niveles de desarrollo. No es lo mismo nacer en USA que en África. No es lo mismo nacer en una familia pobre que en una familia rica. Muchos hábitos de consumo vienen dados por la educación familiar. Otros vienen dados por la época en que se viva. Los de la generación grandiosa no consumieron taxis voladores auto pilotados porque no existían. Yo no consumo ácido hialurónico porque no va con mi personalidad, aunque muchos de mi generación puede que sí lo hagan. Si se anuncia lo suficiente y hacen descuento. Tampoco uso red social por que no me va. Por internet compro lo menos posible ya que soy consciente de que la foto engaña muchísimo. Consumo lo menos posible. Soy de generación X, pero no me identifico con lo que dice este artículo ya que yo no lo veo por generaciones.
    Insisto en lo que digo al principio. En una misma generación hay muy diversas formas de ser, opiniones y formas de pensar. Agrupar a la gente por generaciones es lo mismo que aplicar la astrología y los signos del zodiaco al carácter y la personalidad de cada uno. Lo que ocurre es que nos gusta poner etiquetas para vender mejor. Cada individuo es un universo distinto, que es el resultado de su educación y sus circunstancias. Luego en mi opinión este artículo no tiene ningún valor científico ni sociológico.

    Gracias.
    Un saludo.

    1. Por supuesto, este artículo no es ni científico ni sociológico. Es marketing y no es una ciencia. Si no fueramos capaces de encontrar similitudes y patrones de consumo similares entre perfiles de consumidores la segmentación de mercados sería imposible, un caos y la comercialización de productos y servicios sería demasiado compleja. Es obvio que no todos los miembros de una generación no se moverán por los mismos gustos ni preferencias, creo que sobra decirlo, pero sí las circunstancias sociales, económicas, políticas, medioambientales… afectan en mayor o menor medida. ¿Acaso la generación boomer se preocupaba por el cambio climático? Millennians y Z puede que algo más que ellos sí. Para pensar en marketing hay que pensar más allá de uno mismo

  4. Hola! Me gustó mucho tu artículo, pero, me parece que hay un error en las edades de la generación Alfa, ya que estas son las mismas de la generación Z. Un saludo, excelente contenido!

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FreeWater, la marca de agua sin marca que es una plataforma publicitaria

Hay algo que me gusta decir en mis clases: “las marcas competimos por llamar la atención”. Cada marca intenta gritar más fuerte que el de al lado y donde las marcas parecen estar presentes en absolutamente todo, aparece una propuesta que rompe el guión: FreeWater, un producto sin marca que vive, crece y se distribuye gracias a la publicidad que pagan otros.

Este modelo, simple en apariencia pero muy poderoso en su concepto, nos invita a repensar la forma en que consumimos y la manera en la que las marcas llegan a las personas. En este artículo de hoy vamos a explorar qué lo hace tan especial, por qué resulta atractivo para anunciantes y consumidores, y qué lecciones de marketing podemos extraer.

FreeWater (ver su web) parte de una idea tan directa como sorprendente: el agua no cuesta nada para el consumidor porque el envase está pagado por anuncios impresos. Así, cada botella o lata funciona como un pequeño soporte publicitario que llega a manos de miles de personas sin que el público final tenga que pagar por ella.

Es decir, sí, el envase se convierte en un medio, igual que un anuncio en redes sociales, una valla o un vídeo. La diferencia es que, en lugar de interrumpir la experiencia del usuario, la acompaña: beber agua es una acción cotidiana, constante y sin fricción.

Un producto sin marca presente, pero con mucho valor añadido

Lo curioso es que FreeWater no busca desarrollar una marca como podemos pensar de primeras. No invierte en construir una identidad visual compleja, ni en campañas de posicionamiento emocional. Su “marca” es precisamente ser un producto sin marca, al servicio de, valga la redundancia, las marcas que se anuncian en él.

Esta ausencia de identidad propia es, paradójicamente, su mayor identidad. FreeWater no compite con el resto de aguas del mercado; juega en otra categoría, se han inventado su propio océano azul. No intenta convencer al consumidor de que su agua sabe mejor o proviene de un manantial más puro: su argumento es que es gratis y que, además, cada unidad sirve de plataforma publicitaria.

Si lo pensamos, es una idea muy alineada con las tendencias actuales: el consumidor está cansado de la saturación publicitaria, pero no está cansado de recibir cosas útiles (y gratis). Y pocas cosas son tan útiles como una botella de agua cuando tienes sed, sí, y gratis.

Un beneficio doble: impacto social y modelo sostenible

Otro aspecto muy atractivo es que el modelo no solo favorece a las marcas y al consumidor, sino que también puede generar un impacto positivo. La marca dona una parte de los ingresos a causas sociales, lo que convierte cada botella en un pequeño gesto solidario.

Y no solo eso:

  • Los envases son más sostenibles (por ejemplo, aluminio reciclable).
  • Se reduce el incentivo a usar plástico de un solo uso comprado.
  • Se crea un ciclo donde la publicidad financia un bien esencial.

Pero, ¿qué haría interesante para una marca anunciarse en un producto de consumo gratuito? Podemos destacar 3 aspectos clave:

1. La atención está garantizada

El usuario no está haciendo scroll, no está saltando anuncios, no está pasando de largo. Está sosteniendo el envase en su mano. Esa proximidad y ese tiempo de exposición son difíciles de obtener en cualquier otro formato.

2. Un alcance físico y directo

La publicidad digital es esencial, pero cada vez es más volátil y está más competida. Muy saturada. Un anuncio en un envase gratuito llega directamente a la calle, a eventos, a universidades, a oficinas. Se mueve con la persona, viaja con ella, incluso puede aparecer en fotos o vídeos de manera natural.

3. Asociación positiva

Hay una percepción emocional interesante: cuando recibes algo gratis, la sensación hacia aquello que lo hizo posible suele ser positiva. Las marcas que se anuncian en FreeWater no interrumpen: regalan.

Una idea que abre puertas a nuevas categorías

Si una botella de agua puede financiarse por publicidad, ¿por qué no otros productos cotidianos? El modelo abre una conversación interesante:

  • Bebidas gratuitas financiadas por anuncios
  • Snacks gratuitos
  • Cuadernos o material escolar patrocinado
  • Artículos de higiene personal
  • Transporte o servicios básicos subsidiados por marcas

De hecho, varios mercados ya exploran estos conceptos. FreeWater solo es el inicio de una tendencia de productos que no dependen del consumidor, sino del valor publicitario que generan y también de la distribución.

Recuerda, FreeWater representa una idea muy poderosa: la posibilidad de que los productos esenciales no tengan que costar dinero al consumidor. La publicidad, bien utilizada, puede financiar gran parte del consumo diario sin generar saturación ni rechazo.

Para las marcas, es una oportunidad de conectar de una forma única. Para los consumidores, una manera de ahorrar y acceder a un producto básico. Y para el marketing, un recordatorio de que la innovación no siempre está en lo digital: a veces, la revolución viene en forma de una botella de agua.

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El boom de la música en lenguas cooficiales: de lo local a llenar estadios

En los últimos años, hemos sido testigos de un fenómeno muy potente en la escena musical española: la música en catalán, euskera, valenciano y gallego ya no es un nicho, sino una auténtica tendencia mainstream. Hace unos días leía la noticia de que bandas y artistas que cantan en estas lenguas están llenando estadios, agotando entradas y conquistando a públicos de toda España. Vivimos en un “boom lingüístico” que se ha convertido también en una estrategia cultural y de marketing con mucho peso.

¿Por qué crece la música en lenguas cooficiales?

Parte de este auge se explica por un renovado interés en las raíces culturales y lingüísticas. En un mundo cada vez más globalizado, muchas personas conectan con aquello que les representa localmente. Al mismo tiempo, los promotores y agentes musicales están aprovechando esa autenticidad para diferenciar sus festivales y propuestas.

Las cifras lo corroboran: la industria de la música en directo en Cataluña, por ejemplo, ha crecido de forma notable. Según datos del sector, el mercado catalán del directo generó 242 millones de euros en 2024, un 21 % más que el año anterior. Aunque algunos analistas alertan que la proporción de música estrictamente en catalán en festivales todavía no ha crecido al mismo ritmo que el mercado global, el interés por los artistas que provienen del ámbito catalanohablante se ha disparado.

Estos son los artistas que lideran la revolución lingüística

Algunos grupos están liderando este cambio con fuerza, demostrando que la lengua no separa, sino que une:

  • Oques Grasses (catalán): Esta banda catalana ha alcanzado un estatus casi mítico. Recientemente anunciaron cuatro conciertos de despedida en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona, con 220.000 entradas agotadas. Su éxito es tan grande que se les compara con artistas internacionales como Coldplay y Bruce Springsteen.
  • ZETAK (euskera): Liderado por Pello Reparaz, este proyecto de pop electrónico en euskera ha sido una revolución. Su último gran hito: agotaron las 40.000 entradas de San Mamés (Bilbao) en unas pocas horas, para un show en euskera. Incluso anunciaron una segunda fecha en el mismo estadio, algo sin precedentes para un grupo en euskera. Su espectáculo, “Mitoaroa”, combina música con escenografía teatral, mitología vasca y producción ambiciosa.
  • En Tol Sarmiento – ETS (euskera): Este grupo, formado por amigos de un pueblo pequeño, lleva años haciendo música en euskera. Su éxito ha sido tan grande que llenan pabellones: han vendido 45.000 entradas en el Bizkaia Arena y agotaron también mil entradas para su concierto en el Movistar Arena de Madrid con mucha antelación.
  • La Fúmiga (valenciano): Banda valenciana que mezcla viento y percusión al estilo de las “brass bands”, con canciones en valenciano. Su propuesta es energética, muy vinculada con festivales y con una base de fans fiel que reivindica la cultura valenciana a través de la música.
  • Obrint Pas (valenciano): Un clásico con historia: mezcla rock, ska, reggae y folk, con letras en valenciano y un claro mensaje social y de reivindicación cultural.
  • Tanxugueiras (gallego): Aunque no han sido mencionadas en los datos concretos de venta de estadios recientes, son uno de los grupos más representativos de la música en gallego. Su fusión de tradición (pandereta, canto) con ritmos modernos las ha convertido en embajadoras de la cultura gallega contemporánea.

Desde un punto de vista de marketing cultural (cuidado con este concepto tan potente), la explosión de estas bandas representa una estrategia poderosa: conectar con un público que busca algo más que entretenimiento, busca sentido de pertenencia. Estas son algunas de las razones por las que los promotores se están volcando en este tipo de proyectos:

  • Autenticidad y diferenciación: En un mercado saturado, lo local importa. Las bandas que cantan en lenguas cooficiales aportan una identidad única que no solo les distingue, sino que genera orgullo entre su comunidad.
  • Experiencia inmersiva: Espectáculos como los de Zetak son experiencias teatralizadas que combinan música, lenguaje, historia y escenografía inmersiva (por ejemplo, “Mitoaroa” usa elementos de mitología vasca). Esto permite justificar precios más altos y crear eventos memorables.
  • Viralidad cultural: Las lenguas minoritarias generan un factor de curiosidad. YouTube, redes sociales y plataformas de streaming ayudan a que estos artistas tengan alcance nacional — incluso internacional — más allá de su público local.
  • Mercado joven y comprometido: Muchos seguidores de estos grupos son jóvenes interesados en reivindicaciones culturales, sociales y lingüísticas. No solo van a los conciertos: consumen su merch, comparten en redes, crean comunidad.

La música en catalán, euskera, valenciano y gallego… ¿moda pasajera?

El crecimiento de la música en catalán, euskera, valenciano y gallego no es una moda pasajera: es un movimiento que combina identidad cultural, propuesta artística y estrategia de marketing sólida. Grupos como Oques Grasses, ZETAK, ETS, La Fúmiga, Obrint Pas o Tanxugueiras demuestran que es posible llenar estadios, generar comunidad y tener éxito comercial sin renunciar a la lengua propia.

Para marcas, sellos y promotores, este es un terreno fértil: apoyar esta escena no es solo una apuesta estética o ideológica, es una vía para conectar con un público comprometido y participar en una narrativa cultural poderosa. En un momento donde lo “auténtico” es cada vez más valorado, la música en lenguas cooficiales ha pasado de la periferia al centro del escenario.

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