La amnesia digital en el consumidor del siglo XXI

por Paco Lorente
27 agosto, 2015
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Que tenemos un escenario completamente distinto comparado con hace 10 años, nadie lo niega, es una evidencia absolutamente clara. Y siempre he entendido, sin ser un gran espectador de teatro, que cuando cambia el escenario, los actores suelen variar.

Pues lo mismo está pasando en la sociedad actual, en el comportamiento de las personas y en lo que nos interesa como fin último a los “marketeros”: El comportamiento del consumidor.

En la continua búsqueda de insights (aquí os explico qué es un insight)que hacemos diariamente en la calle (o por lo menos que debemos hacer), para poder entender mejor los actos de los consumidores y el rol que deben seguir las marcas, nos encontramos con esto que llamamos “amnesia digital“.

Antes de la llegada de esta revolución tecnológica de nuestros días se usaban diferentes métodos para recordar las cosas importantes que debíamos atender en nuestro trabajo o en nuestra vida privada. Las agendas en papel eran un regalo recurrente y la lista de la compra en una servilleta usada, bueno, algo muy recurrente también, no?

Pero sin embargo, eran recursos que se utilizaban para un porcentaje de tareas o recuerdos, no para todo, ni mucho menos. Los cumpleaños, aniversarios, números de teléfonos, citas importantes… se intentaban guardar en nuestra cabeza, pero eso hoy, ha cambiado.

Hoy tenemos cientos de aplicaciones móviles, redes sociales, programas que llevamos en nuestro Smartphone y que nos recuerdan a todo momento lo que tenemos pendiente de hacer y las citas importantes que no debemos dejar pasar.

Quizás nuestro cerebro se esté acostumbrando a despreocuparse y no tener ese “nivel de alerta” para guardar la información y retenerla. Quizás esa amnesia digital cambie nuestra manera de comportarnos como consumidores con el tiempo.

Pues bien, si esta clase de insights que recogemos del entorno y de la sociedad que nos rodea son importantes para las marcas, debemos preguntarnos qué podemos hacer ante ello. Dos alternativas:

1. Trabajar en la misma línea tecnológica para facilitar la vida al consumidor.

2. Volver a los actos del pasado pero con miras de futuro. Entrenar a nuestro cerebro pero con facilidades.

Por supuesto que habrán más alternativas, pero debemos hacernos preguntas para dirigir de una manera correcta y novedosa el rumbo de nuestra marca. ¿Se te ocurre alguna alternativa más?

Foto: dataprotectioncenter.com

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