Cuando nos encontramos en un entorno de marketing complejo es vital poder colocar nuestro foco lo más acotado posible. Conocer bien a nuestro público objetivo nos concederá el beneficio de poder desarrollar mejores y más acertados productos o servicios.

Dentro del momento del marketing estratégico encontramos una tarea tan importante como compleja: decidir el público al que va ir dirigido mi producto o servicio. Esto requiere de investigación, análisis y decisión, que tradicionalmente se ha llevado a cabo bajo las variables básicas de la segmentación de marketing.

Estas son, entre otras: poder adquisitivo, edad, género, nivel estudios, etc.

Esta herramienta propia del marketing convencional es correcta, puedes utilizarla, pero hoy, quizás tengas más acierto observando el entorno bajo la mirada de la micro-segmentación. [Quizás te interesen estos post donde se profundiza sobre la micro-segmentación en marketing]

La micro-segmentación te ayudará a poder dividir y categorizar el público en diferentes grupos según sus estilos de vida, gustos, aficiones y en definitiva, por sus intereses personales, que serán similares a sus hábitos de compra y de consumo.

La segmentación clásica de marketing deja de lado estos parámetros basados en el estilo de vida del individuo, algo tan importante hoy en día por la ya conocida desclasificación de consumidores. El desajuste del poder económico, las similitudes entre géneros o incluso el ensanchamiento de la clase media, hace que esta segmentación clásica adquiera ciertas dudas.

Genera un foco claro bajo la disciplina de la micro-segmentación y podrás conocer exhaustivamente a tu público. Después, abre tu perspectiva y observarás que ese producto o servicio que has creado también podrás destinarlo y guiarlo hacia otras categorías de estilos de vida completamente válidas.

Simplemente un ejemplo para terminar, que te haga pensar: hoy por hoy podemos ver a un consumidor de una clase media o media-baja conduciendo todo un coche deportivo como un Ferrari, por ejemplo. ¿Es posible?

Quizás sí, tenemos la posibilidad de contratar uno de estos súper deportivos de altísimo precio por horas, o incluso en un circuito de velocidad donde pasar una tarde divertida y emocionante al volante de uno de ellos. Hace unos años, bajo los parámetros sociales de entonces y la segmentación tradicional, esto era totalmente imposible. Preguntad a vuestros mayores.

El marketing, el análisis, la estrategia y sus métodos, avanzan y cambian conjuntamente con la sociedad en la que vivimos. Y por supuesto, con sus personas.

Photo by Leti Kugler

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