La maravillosa dualidad funcionalidad-emocionalidad aplicada al desarrollo de nuevos productos y servicios es tan poderosa, que puede crear verdaderas obras de arte en un escenario competitivo tan agresivo como el actual. La unicidad, es un atributo muy rico e interesante.

Hoy os quiero hablar de un melón. Un melón especial, puesto que se cultiva en la otra parte del mundo, en Japón, y es denominado como el melón más caro del mundo, nada más y nada menos. No creáis que esto es fácil, al contrario, es tremendamente complicado conseguir que tu producto posea este tan distinguido atributo de unicidad. Pues este melón que os presento, lo tiene.

Se llama melón Yubari, y sus piezas más cotizadas los Yubari King han alcanzado los más de 18.000€ en Japón este pasado año. Es cierto que en este país la fruta se considera como un regalo de lujo y se puede llegar a pagar por una manzana entorno a los 4€, pero este melón llega a valores extraordinarios.

Conseguir destacar de tu competencia en valores netamente emocionales es tremendamente fuerte, puesto que esto perdurará en el tiempo y el posicionamiento será el más elevado. Lógicamente hay que trabajar la creatividad para que no sea caduca, pero se logra un paso muy importante.

Este melón Yubari se vende en auténticas joyerías de fruta, cuidado al máximo exponente con papeles de seda y cajas de refinada madera. Es un regalo cultural llevado al extremo más chic. No os asombréis demasiado, aquí en España se regalan jamones de pata negra y en otros lugares del mundo botellas de vino de alta calidad y precio.

No olvidéis que conseguir el valor diferencial y único en tu producto o servicio lo hacen colocarse en un peldaño diferente, donde él será el rey. Por cierto, no hemos hablado de lo rico que estará este melón, supones que lo estará, ¿no? Es lo que pasa cuando la emoción supera a la función.

Os dejo este vídeo para que conozcáis más sobre los melones Yubari:

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