Hoy tengo un nuevo invitado a la sección Guest Blogger, Juan Francisco Navas. Alumno en la pasada edición de Yuzz – Jóvenes con Ideas, promovido por el Banco Santander (actual Explorer – Jóvenes con Ideas), MOC de ETC Educación y CEO de Apprendo Appsy, nos deja un interesante artículo sobre la capacidad de resiliencia y cómo nos puede llegar a sorprender a nosotros mismos:

Actualmente vivimos en un mundo regido por una constante sucesión de cambios y la urgente necesidad de adaptarnos a cada uno de ellos, asimismo; la falta de tiempo que caracteriza la vida moderna debe ser considerada como una merma en las capacidades innatas de todo ser humano para afrontar estos problemas y adaptarse positivamente a la “metamorfosis del ambiente”. Es por todo esto que, hoy por hoy, mucha gente ha perdido la increíble capacidad de sorprenderse a sí mismo.

En la línea de lo anteriormente dicho, el desempleo y la búsqueda de un nuevo puesto de trabajo están a medio camino de convertirse en una de las causas de estrés e infelicidad más importantes de nuestro tiempo, especialmente en la población más joven que no ha tenido una experiencia previa en la búsqueda activa de empleo.

Debido a esto, y a que el sistema educativo no está diseñado para empoderar y desarrollar las competencias naturales de los alumnos, las personas inmersas en esta situación buscan desarrollar capacidades que le permitan acceder a un puesto de trabajo que cubra sus necesidades, sus expectativas y, del mismo modo, ofrezca la posibilidad de seguir desarrollando dichas capacidades en su carrera profesional. En
otras palabras, estos sujetos buscan convertirse en personas resilientes, pero, ¿qué es la Resiliencia? Y ¿Qué hace a una persona ser resliente?

Resiliencia proviene del latín resilio, que significa: «volver atrás, rebotar». Este término fue acogido por la psicología y otras ciencias sociales para referirse a la capacidad que tenemos todos los humanos para adaptarnos positivamente a situaciones adversas. Las personas resilientes son aquellas que a pesar de sufrir eventos estresantes no se ven afectados psicológicamente por ellos. En este caso en concreto, una persona resiliente no es aquella que encuentra fácilmente un puesto de trabajo sino aquella que, sin terminar de hallarlo, lo busca constantemente hasta que finalmente lo consigue. Un ejemplo de resiliencia y superación podemos encontrarlo en el voluntariado o en aquellas personas que se animan a emprender por cuenta propia en busca de crear su propio puesto de trabajo y, a su vez, generar valor a la sociedad.

Al contrario de lo que se pensaba en los años sesenta, la resiliencia o nuestro nivel de resistencia a los estresores no está determinada al nacer, más bien es una capacidad que todos tenemos a diferentes niveles y que con entrenamiento y unos buenos hábitos de vida podemos desarrollarla, y así; volver a sorprendernos de la casi ilimitada capacidad que tenemos los seres humanos para adaptarnos al ambiente.

Photo by Mark Daynes

Facebook Comments

Post a comment