Poder estimular la creatividad dentro de la empresa es una tarea compleja y a veces abstracta, puesto que depende directamente de las personas, equipos y por supuesto de la filosofía de la propia empresa o compañía. Pero además, existen una serie variables a la hora de guiar al grupo de trabajo que influirán en la futura innovación fruto de dichas sesiones creativas.

Una de las variables que en forma de tip hoy os quiero compartir tiene relación con la propia formulación del problema o caso a resolver. Por supuesto, desde el minuto cero debemos de ser meticulosos para que la maravillosa creatividad aparezca en su gran esplendor.

Por ejemplo, como responsables de una sesión de creatividad tenemos que conocer hasta donde queremos que el grupo explore y en qué camino conduciremos la dinámica, por eso, el planteamiento el enunciado será muy importante. 

Dentro de esta variable encontramos dos posibilidades, donde ambas son válidas, pero nos decantaremos por una u otra según nuestro objetivo final:

1. Mantenimiento de las innovaciones: es decir, plantear el problema como continuación de una creatividad o innovación previa, es decir, “diseñemos un nuevo frigorífico”.

2. Innovaciones disruptivas: o lo que es lo mismo, exponer el problema desde un punto de vista novedoso y donde no acotemos las posibilidades de exploración mental que el grupo puede llegar a experimentar en busca del resultado creativo, es decir, “diseñemos un nuevo dispositivo que ayude a detener la descomposición de los alimentos”.

Sin duda, son conceptos totalmente diferentes que guiarán al grupo por un rumbo u otro, donde la herramienta creativa elegida tendrá el papel protagonista pero este tip ayudará a comenzar la dinámica acorde al objetivo establecido.

Esto ayuda mucho en las sesiones de creatividad basadas en juegos llamadas Gamestorming, donde se establece un campo de pensamiento amplio para obtener resultados sorprendentes y poco comunes.

Photo by Matthew Gerrard

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